¿Alguna vez has tenido que explicar a un cliente por qué su indemnización por despido no coincide con lo que esperaba? Yo recuerdo una mañana de octubre, cuando un abogado de un pequeño despacho, recién salido de una charla sobre gestión de casos, me llamó entrecortado: “¡No entiendo por qué el cálculo da 12 000 € y el trabajador reclama 15 000 €!”. Ese momento me hizo darme cuenta de cuántas dudas circulan en los despachos cuando se trata de la normativa de despido improcedente. La falta de una herramienta clara para hacer los cálculos genera incertidumbre, retrasos y, sobre todo, riesgos de errores que pueden costar caro. En este artículo te voy a mostrar, paso a paso, cómo calcular la indemnización por despido improcedente, qué parámetros debes tener en cuenta y cómo evitar los tropiezos más habituales. Al final, tendrás una guía práctica que podrás aplicar hoy mismo en tu despacho.

Entender la base legal del despido improcedente

Antes de meter la mano en números, es fundamental conocer la normativa que regula la indemnización. En España, la Ley del Estatuto de los Trabajadores establece que, cuando el despido no está justificado, el trabajador tiene derecho a una compensación económica. Esta compensación se calcula en función de los días de salario por año trabajado y de la antigüedad del empleado.

La regla general es la siguiente: 33 días de salario por año trabajado para los contratos iniciados antes del 12 de febrero de 2012, y 20 días para los contratos posteriores a esa fecha. Además, el máximo no puede superar los 24 mensualidades. Conocer estas cifras evita sorpresas y te permite anticipar el importe máximo que podrías tener que pagar.

Reunir la información clave del trabajador

El cálculo empieza con datos concretos del empleado. Necesitarás:

Una anécdota que ilustra la importancia de este paso: hace un par de años, un despacho pasó por alto el prorrateo de las pagas extras y terminó pagando una indemnización 2 500 € menos de lo que correspondía. El cliente quedó insatisfecho y el despacho tuvo que devolver la diferencia más intereses. Por eso, revisa siempre que los complementos estén incluidos en el cálculo.

Calcular el salario diario y los días de indemnización

El primer número que debes obtener es el salario diario. Para ello, divide el salario mensual total (incluidos complementos y pagas extras prorrateadas) entre 30. Por ejemplo, si el salario mensual es 1 800 €, el salario diario será 60 €.

Una vez tengas el salario diario, multiplica por los días que corresponden según la antigüedad y la fecha del contrato:

Si el trabajador lleva 5 años y 3 meses en la empresa, calcula los años completos (5) y luego prorratea los meses (3/12). Así, obtendrás 5 × 33 = 165 días + (3/12 × 33) ≈ 8,25 días, totalizando 173,25 días de indemnización.

Ajustar el cálculo a la normativa de pagas extras

En muchos sectores, las pagas extras no se perciben mensualmente, pero sí forman parte del salario a efectos de la indemnización. La práctica más segura es prorratear esas pagas y sumarlas al salario mensual antes de dividir por 30. Supongamos que la empresa paga dos pagas extras de 600 € al año. El prorrateo mensual sería 600 € ÷ 12 = 50 €, que se suman al salario base de 1 800 € para obtener 1 850 €.

Con este nuevo salario mensual, el salario diario sería 1 850 € ÷ 30 ≈ 61,67 €. Este ajuste puede suponer una diferencia de varios cientos de euros en la indemnización final, como ocurrió en el caso de una pyme de Valencia que, al olvidar las pagas extras, subestimó la indemnización en 1 200 €.

Aplicar el límite máximo y validar el resultado

Una vez hayas calculado el total de días y el salario diario, multiplica ambos valores. Si el resultado supera las 24 mensualidades, debes aplicar el techo. Para saber cuántas mensualidades representan, divide la indemnización calculada entre el salario mensual total (incluyendo pagas prorrateadas). Si el cociente supera 24, el importe máximo será 24 × salario mensual.

Ejemplo práctico: con un salario mensual de 1 850 €, 24 mensualidades equivalen a 44 400 €. Si el cálculo preliminar da 46 000 €, deberás reducir la indemnización a 44 400 €.

Revisa siempre el resultado con una hoja de cálculo o con el módulo de cálculo de Lexiagest; así evitas errores humanos y ganas tiempo para dedicarte a la estrategia del caso.

Cómo evitar los errores más habituales en el cálculo

Los despachos suelen tropezar con tres fallos recurrentes:

Un dato que puede servir de referencia: según una encuesta de la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC), el 37 % de los despachos encuestados cometió al menos uno de estos errores en el último año. Implementar una checklist antes de emitir la cifra final reduce drásticamente el riesgo.

Con Lexiagest, puedes crear plantillas de cálculo que incluyan automáticamente todos los parámetros requeridos, generando un informe listo para presentar al cliente y a la autoridad laboral.

Conclusión

Calcular la indemnización por despido improcedente ya no tiene por qué ser una tarea engorrosa. Con la normativa clara, los datos correctos y una herramienta que automatice los pasos, podrás ofrecer a tus clientes un servicio preciso y ágil. ¿Te animas a probar la calculadora de indemnizaciones de Lexiagest? Regístrate hoy mismo, carga el caso de tu cliente y deja que el software haga el trabajo pesado. Así podrás centrarte en lo que realmente importa: asesorar y defender a tus clientes con la seguridad de que los números están correctos.

Calcula tu indemnización por despido improcedente y defiéndete con conocimiento

¿Te han comunicado que tu contrato termina sin que exista una causa legal? La sensación de injusticia puede ser abrumadora, pero no estás solo. Con la fórmula adecuada y una guía paso a paso, puedes averiguar exactamente cuánto te corresponde. No dejes que la incertidumbre te paralice: aquí tienes todo lo que necesitas para calcular la indemnización por despido improcedente y reclamar lo que te corresponde.

¿Qué es el despido improcedente?

Un despido se considera improcedente cuando el empleador no logra demostrar que la causa alegada está contemplada en la normativa laboral. En esos casos, la empresa está obligada a pagar una indemnización que compensa la falta de justificación.

La legislación española establece una fórmula clara, pero el cálculo varía según:

Ventajas de conocer tu liquidación

Dominar el cálculo te brinda tres beneficios principales:

  1. Confianza en la negociación: Saber la cifra exacta te permite afrontar la conversación con la empresa con seguridad.
  2. Prevención de sorpresas: Evitas que la compañía te ofrezca una cantidad inferior a la que legalmente te corresponde.
  3. Facilita el proceso judicial: Si decides acudir a los tribunales, presentarás una reclamación bien fundamentada.

Criterios que influyen en la cuantía

El cálculo se basa en días de salario y en la antigüedad. A grandes rasgos:

Salario de referencia

Se toma el salario base más los complementos habituales (antigüedad, nocturnidad, peligrosidad, etc.). No se incluyen pagas extraordinarias prorrateadas, a menos que formen parte del sueldo mensual.

Antigüedad

Se contabilizan los años completos trabajados. Los periodos inferiores a un año se prorratean en meses y, a su vez, en días.

Coeficiente según la fecha del despido

Comparativa de cálculos según antigüedad

Para visualizar mejor la diferencia, la tabla siguiente muestra ejemplos con un salario mensual de un mil ochocientos euros y distintos años de servicio.

Años de servicio Coeficiente (días/año) Indemnización (euros)
Un año Treinta y tres un mil ochocientos
Dos años Treinta y tres dos mil setecientos
Cinco años (despido post‑reforma) Veintidós tres mil ochocientos
Diez años (mixto) Treinta y tres + veintidós seis mil quinientos

Guía práctica para hacer el cálculo

Ahora que conoces los conceptos, sigue estos pasos y obtén tu cifra en pocos minutos.

Paso 1 – Reúne la información salarial

Paso 2 – Determina la fecha de despido y la normativa aplicable

Marca en tu calendario el día en que recibiste la comunicación. Si es posterior a febrero de dos mil doce, el coeficiente será veintidós días.

Paso 3 – Calcula la antigüedad en años, meses y días

Resta la fecha de inicio del contrato a la fecha de despido. Convierte los meses a fracción de año (un mes = un veintiséisavo del año).

Paso 4 – Aplica el coeficiente

Multiplica el número de años (incluyendo la parte fraccionada) por el número de días que corresponde según la fecha del despido.

Paso 5 – Convierte los días en importe económico

Divide tu salario mensual entre treinta y conviértelo en salario diario. Multiplica ese salario diario por el total de días obtenidos en el paso anterior.

Ejemplo completo

Supongamos que trabajas cinco años y tres meses, con un salario mensual de un mil ochocientos euros, y tu despido se produce en marzo de dos mil veinticuatro.

  1. Coeficiente: veintidós días por año.
  2. Antigüedad: cinco años + tres meses → cinco coma veinticinco años (3/12 = 0,25).
  3. Días totales: (5,25 × 22) = 115,5 días.
  4. Salario diario: 1.800 € ÷ 30 = sesenta euros.
  5. Indemnización: 115,5 × 60 € = siete mil novecientos euros.

Errores habituales y cómo evitarlos

Incluso los más preparados pueden incurrir en fallos. Aquí tienes los más frecuentes:

Preguntas frecuentes

¿Qué diferencia hay entre indemnización y finiquito?

El finiquito incluye la indemnización, pero también abona conceptos como vacaciones no disfrutadas, parte proporcional de pagas extra y cualquier otro importe pendiente. La indemnización es la cantidad que corresponde por el despido improcedente.

¿Puedo reclamar la indemnización si firmé un acuerdo de finiquito?

Solo si puedes demostrar que el acuerdo se firmó bajo presión o sin haber sido informado de tus derechos. En esos casos, el juzgado puede anular el finiquito y ordenar el pago de la indemnización correspondiente.

¿Cuánto tiempo tengo para presentar la demanda?

El plazo general es veinte días hábiles desde la fecha del despido. Si el trabajador está de baja, el conteo se suspende mientras dure la incapacidad.

¿Se paga la indemnización en una sola vez o a plazos?

La empresa debe abonarla en un único pago, salvo acuerdo distinto entre las partes. Si la empresa se declara insolvente, el Estado cubre la indemnización a través del Fondo de Garantía Salarial.

¿Listo para reclamar lo que te corresponde?

Ahora que tienes la fórmula en la mano, no dejes que el tiempo se agote. Cada día cuenta para el cálculo y para presentar la demanda. Si necesitas ayuda para revisar tu caso, preparar la documentación o negociar con la empresa, escríbenos. Te acompañaremos paso a paso, sin presiones y con la claridad que mereces.

Recuerda: conocer tus derechos es el primer paso para defenderlos. ¡Actúa ahora y asegura la indemnización que te corresponde!